Entiende y hazte entender, en más de 100 idiomas
Traducción de voz, cámara y pantalla en tiempo real, cara a cara o sobre la marcha. En el dispositivo por defecto, con IA en la nube opcional.
Traducción de voz, cámara y pantalla en tiempo real, cara a cara o sobre la marcha. En el dispositivo por defecto, con IA en la nube opcional.
En resumen: tu teléfono escucha, lee y traduce mientras la conversación sigue ocurriendo, y casi todo ese trabajo nunca sale del dispositivo.
La mayoría de las herramientas de traducción trabajan por lotes. Terminas de hablar, pulsas un botón, esperas un resultado y la otra persona espera contigo. La traducción en tiempo real funciona en flujo: las palabras aparecen y se corrigen solas mientras la frase se forma, así que ya estás leyendo la segunda mitad de una idea mientras la otra persona todavía la está diciendo. Esa diferencia decide si una conversación fluye o se convierte en una sucesión de pausas, y por eso mucha gente describe un traductor en tiempo real menos como una herramienta y más como un idioma compartido.
El reconocimiento de voz y el reconocimiento de texto por cámara se ejecutan en tu propio dispositivo, no en el servidor de otra persona. Eso tiene tres consecuencias prácticas. El núcleo del traductor sigue funcionando sin cobertura: en un avión, en el metro o en el extranjero sin datos. Tus conversaciones no se suben a ninguna parte de forma predeterminada. Y no hay ningún contador por minuto corriendo mientras hablas. La IA en la nube está disponible si quieres mayor calidad, resúmenes o chat, pero es opcional: tú decides si la activas y puedes usar tu propia clave de API.
El modo voz coloca el teléfono entre dos personas, divide la pantalla y da a cada lado su propio idioma para hablar y leer, sin pasarse el dispositivo. El modo cámara traduce el texto que tienes delante —una carta, un cartel, un formulario, la página de un contrato— desde la vista en directo o desde una foto que ya hiciste. El modo pantalla superpone la traducción sobre cualquier aplicación que estés usando, de modo que un chat, un anuncio o una web en un idioma desconocido se vuelven legibles sin copiar nada.
La mayoría de los motores asume en silencio un solo idioma por frase. El habla real no funciona así. En Hong Kong una frase como «我想去 Causeway Bay 開會» es completamente normal, y los modelos genéricos o destrozan el fragmento en inglés o lo omiten por completo. Traverba está ajustado precisamente para ese cambio de idioma a mitad de frase entre cantonés e inglés, el fallo que más se reporta en las aplicaciones de traducción convencionales. El mismo problema aparece allí donde la gente mezcla idiomas con naturalidad —espanglish, singlish, taglish, hinglish— y la solución es la misma: tratar el cambio de código como habla normal y no como un error que hay que limpiar.
Unos pocos hábitos marcan una diferencia notable. Elige los dos idiomas de antemano en lugar de confiar en la detección automática cuando ya los conoces, porque detectar cuesta un instante al principio de cada intercambio. Mantén el teléfono más cerca de quien habla que del centro de la mesa. Descarga los paquetes de idioma que creas que vas a necesitar antes de viajar, mientras aún tienes buen ancho de banda. Y cuando estés en un sitio realmente ruidoso, cambia al modo cámara o pantalla: leer una carta traducida es mucho más fiable que extraer voz limpia de un restaurante lleno.
El traductor en directo está pensado para las conversaciones que de otro modo no ocurrirían: pedir indicaciones, encargar comida, una reunión con el profesorado, un relevo de turno, un cliente en el mostrador, un vecino con el que nunca has podido hablar del todo. No sustituye a un intérprete acreditado en un juzgado, una consulta médica o una negociación contractual, donde una cláusula mal traducida tiene consecuencias reales y hace falta un profesional que responda por las palabras. Saber en cuál de las dos situaciones estás importa mucho más que cualquier lista de funciones.
Un traductor en tiempo real convierte la voz o el texto a otro idioma mientras ocurre, en lugar de hacerlo después. Traverba lo hace con voz, cámara y pantalla en más de 100 idiomas, para que puedas seguir una conversación mientras sucede.
Sí. Coloca el teléfono entre ambos y cada persona habla y lee en su propio idioma en su mitad de la pantalla dividida, sin pasarse el dispositivo.
Cubre la misma necesidad en situaciones cotidianas —viajes, citas, atención en mostrador— sin reservar a nadie por adelantado. Para contextos legales, médicos o diplomáticos, un intérprete humano acreditado sigue siendo la opción correcta.
El reconocimiento de voz y el reconocimiento de texto por cámara se ejecutan en tu dispositivo, así que la traducción principal funciona sin conexión. La IA en la nube es opcional y solo se usa si la activas.
Más de 100 idiomas, incluido el cambio de código entre cantonés e inglés a mitad de frase, que la mayoría de las apps de traducción resuelve mal.